Pacientes con esquizofrenia rara vez asesinan a extraños

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Pese a algunos incidentes muy publicitados en los últimos años, los pacientes esquizofrénicos rara vez cometen homicidios al azar. Datos de siete estudios en cuatro países revelaron que la probabilidad de que una persona con esquizofrenia asesina a un extraño era de una en 14 millones de personas por año. El riesgo sería aún menor cuando el tratamiento del trastorno incluye antipsicóticos, publicaron los autores en la revista Schizophrenia Bulletin. Al analizar 42 incidentes en los que un esquizofrénico mató a un extraño, casi dos tercios de esos homicidas nunca habían recibido la medicación. Para el equipo, es “excepcionalmente raro” que alguien con esquizofrenia asesine a un extraño y que el tratamiento continuo de la enfermedad volvería esa situación aún más rara. La esquizofrenia es un trastorno cerebral que hace que una persona se disocie de la realidad con síntomas como alucinaciones, paranoia y pensamientos extraños. La mayoría de los esquizofrénicos no son violentos, pero estudios demuestran que son más propensos que la población general a cometer delitos violentos. En especial, si consumen drogas o alcohol, o eran violentos antes de desarrollar el trastorno. Causan un número desproporcionado de homicidios: aunque son el 0,5% de la población mundial, se estima que cometen el 6,5% de los homicidios en el mundo, según el equipo de Olav Nielssen, de la Universidad de Sindey, en Australia. La mayoría de las víctimas son familiares, dijo Nielssen a Reuters Health. En casi la mitad de esos casos, la persona nunca había recibido tratamiento. Los datos surgen de siete estudios realizados en Europa y Australia sobre los homicidios cometidos por esquizofrénicos. La tasa anual estimada de “homicidios a extraños” osciló de uno por cada 7 millones a uno por cada 18 millones de personas al año. El equipo comparó también 42 homicidios de extraños con 42 asesinatos de familiares. Halló que los primeros delitos tendían a haber sido cometidos por un esquizofrénico sin hogar o que había tenido una niñez muy dura o problemas de conducta en la edad adulta, incluida la violencia. En ambos grupos, más de la mitad de los homicidas nunca había estado en un hospital psiquiátrico ni había tomado un antipsicótico. El 64% de los 42 que habían asesinado a un extraño nunca había recibido un tratamiento farmacológico. “Dado que una gran proporción de homicidios de extraños y de familiares ocurren antes del tratamiento inicial, las leyes para garantizar el tratamiento continuo no lograrían prevenir los homicidios”, dijo Nielssen. El autor afirmó que, en cambio, un enfoque más efectivo sería iniciar el tratamiento lo antes posible, cuando aparecen los síntomas psicóticos. En los países más ricos, dijo Nielssen, la demora entre los primeros síntomas y el inicio del tratamiento es de un año. Para el equipo, un obstáculo clave son las llamadas leyes “de peligrosidad”, que exigen declarar que una persona es peligrosa para sí y los demás antes de recibir tratamiento de manera involuntaria. Esas normas rigen en la mayoría de los estados en Estados Unidos y Australia, la mitad de las provincias de Canadá y en varios países de Europa. El investigador opinó que en lugar de concentrarse en el peligro potencial que representa un paciente, las leyes de salud mental deberían ocuparse de la necesidad individual de tratamiento y de la capacidad o no de rechazarlo.Fuente: Nueva York, 1-12-2009 (Reuters Health)