Los efectos adversos hematológicos no parecer ser exclusivos de las vacunas de adenovirus. Las de Pfizer y Moderna, de ARN mensajero, también han registrado trombos.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA), ha recibido informes sobre once casos de trombosis con trombo citopenia tras la vacunación con Pfizer, farmacéutica que además confirma que hará falta una tercera dosis con su inmunización, y dos tras el uso de Moderna en el Espacio Económico Europeo (EEE), integrado por la Unión Europea (UE), Noruega, Islandia y Liechtenstein, algunos de los cuales ya habían sido observados por diferentes análisis, tal y como adelantaba DM, pero aún no va a abrir ninguna investigación específica y seguirá vigilando, según fuentes del comité regulador.
“Si bien se han informado algunos casos de coagulación de sangre con un nivel bajo de plaquetas, cuando se observan en el contexto de la exposición de las personas a las vacunadas, estas cifras son extremadamente bajas y no generan preocupación” como para iniciar una investigación específica del riesgo de desarrollar trombos con estos dos preparados, que usan la misma tecnología de ARN mensajero”, señalan las mismas fuentes.
Efectos con adenovirus y con ARNm
Los casos reportados refuerzan datos anteriores, extraídos de diversos estudios e incluso del propio organismo regulador, en relación con los efectos adversos hematológicos de las vacunas comercializadas para la COVID-19 en Europa, de adenovirus y de ARN mensajero, y que han sido los que mayor precaución han originado entre las autoridades sanitarias y más incógnitas entre los investigadores.
La semana pasada, tal y como informaba DM, los últimos datos del organismo regulador de medicamentos de la UE señalaban que había habido más de 300 casos en todo el mundo de incidentes raros de coagulación de la sangre combinados con bajos recuentos de plaquetas después del uso de vacunas covid-19 y no sólo con las basadas en adenovirus o vectores virales, sino también con las que emplean ARNm.
sí, el pasado martes se comunicaron 287 incidencias con la vacuna de AstraZeneca, ocho con la Janssen/Johnson&Johnson, 25 para Pfizer/BioNTech y cinco para Moderna, según Peter Arlett, jefe de Análisis de datos de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).
No informaba del número de fallecidos, aunque los recuentos nacionales pueden sumar unos 40 tras haberse puesto casi 40 millones de dosis de vacunas de AstraZeneca. Un dato más reciente, del pasado jueves en The Telegraph, indicaba que en el Reino Unido se habían relacionado 32 fallecidos con los 34 millones de vacunados con una o dos dosis.
Demuestran en modelo animal cómo la proteína S por sí sola es capaz de dañar las células endoteliales y provocar daños en pulmones y arterias.
Aunque la creencia más generalizada es que la COVID-19 es una enfermedad respiratoria, los autores de un nuevo artículo publicado en Circulation Research, explican por qué debe considerarse una enfermedad vascular. El texto describe cómo el SARS-CoV-2 daña y ataca el sistema vascular a nivel celular, y es la causa de complicaciones como la neumonía y el trombo embolismo. Su tesis explica así la gran variedad de complicaciones aparentemente inconexas asociadas a la infección por coronavirus y podría abrir la puerta al desarrollo de tratamientos más efectivos.
La proteína de la espícula (S) del SARS-CoV-2 no solo ayuda al virus a infectar a su huésped al adherirse a las células sanas, también tiene un papel esencial en el desarrollo de la enfermedad. Así lo señalan los investigadores, procedentes de centros estadounidenses (el Instituto Salk, en La Jolla, y la Universidad de California, en San Diego) y la Universidad Jiaotong, de Shanghái (China).
La investigación proporciona por primera vez una explicación detallada del mecanismo a través del cual la proteína daña las células vasculares. Aunque los científicos que estudian otros coronavirus han sospechado durante mucho tiempo que la proteína S contribuye a dañar las células endoteliales vasculares, es la primera vez que se documenta este proceso.
“Mucha gente piensa que es una enfermedad respiratoria, pero en realidad es una enfermedad vascular”, afirma el autor Uri Manor, investigador del Instituto Salk. Por este motivo, señala que existen una variedad de secuelas asociadas a la COVID-19 que afectan a diferentes órganos y no solo a los pulmones que tienen en común una base vascular.
Cómo se hizo el estudio
Para su estudio, los investigadores crearon un pseudo virus que estaba rodeado por una corona clásica de proteína S del SARS-CoV-2, pero que no contenía ningún virus real. La exposición a este pseudo virus provocó daños en los pulmones y las arterias de un modelo animal, lo que demuestra que la proteína S por sí sola es suficiente para causar la enfermedad. Las muestras de tejido mostraron inflamación en las células endoteliales que recubren las paredes de la arteria pulmonar.
Después, el equipo replicó este proceso en el laboratorio, exponiendo las células endoteliales sanas (que recubren las arterias) a la proteína S. Demostraron que la proteína de la espícula dañaba las células al unirse a ACE2. Esta unión interrumpió la señalización molecular de ACE2 a las mitocondrias, causando el daño y la fragmentación de las mitocondrias.
Estudios anteriores han mostrado un efecto similar con la exposición de las células al SARS-CoV-2, pero los investigadores defienden que este es el primer trabajo que muestra que el daño ocurre solo con que las células se expongan a la proteína S.
“Si se elimina las capacidades de replicación del virus, todavía tiene un efecto dañino importante en las células vasculares, simplemente por su capacidad para unirse a este receptor ACE2, el receptor de la proteína S, ahora famoso gracias a la covid-19”, afirma Manor. “Otros estudios con proteínas mutantes de la espícula también proporcionarán nuevos conocimientos sobre la infectividad y la gravedad de las mutaciones del SARS-CoV-2″.
El siguiente paso que se plantean los investigadores es analizar más de cerca el mecanismo por el que la proteína ACE2 alterada daña las mitocondrias y hace que cambien de forma.
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FM-USP), en Brasil, detectaron por primera vez la presencia del SARS-CoV-2 en el tejido periodontal de pacientes con COVID-19 que fallecieron como consecuencia de la infección.
Durante un procedimiento de autopsia mínimamente invasiva, los científicos realizaron biopsias de pacientes diagnosticados con la COVID-19 que murieron en el Hospital de Clínicas, el complejo hospitalario administrado por la FM-USP, y observaron la presencia del SARS-CoV-2 en las encías mediante la aplicación de análisis de RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa), e histopatológicos. Los resultados de este estudio, apoyado por la FAPESP – Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo, salieron publicados en el Journal of Oral Microbiology.
Estos descubrimientos contribuyen para revelar una de las posibles fuentes del nuevo coronavirus en la saliva de los pacientes con COVID-19, subrayan los autores del estudio.
“La presencia del SARS-CoV-2 en el tejido periodontal puede constituir uno de los factores que contribuyen para la presencia de este virus en la saliva de los pacientes infectados, y demuestra que los orígenes del nuevo coronavirus en las microgotas salivales no están solamente en las vías respiratorias”, dice Bruno Fernandes Matuck.
Antes del surgimiento del SARS-CoV-2, otros escasos virus, como el del herpes simple (HSV), el Epstein-Barr (VEB) y el citomegalovirus humano (HCMV) se habían detectado en los tejidos gingivales. Las posibles fuentes de infección pueden ser las células epiteliales de la encía, expuestas a la cavidad oral, y la migración de esos virus a través del torrente sanguíneo.
En razón de la alta infecciosidad del SARS-CoV-2 en comparación con otros virus respiratorios, los investigadores plantearon la hipótesis de que el nuevo coronavirus podría replicarse en la cavidad bucal y, de este modo, aparecer en la saliva.
Con el fin de poner a prueba esta hipótesis, los científicos mapearon los componentes de la cavidad bucal que contribuyen en la composición de la saliva, entre ellos las glándulas salivales, el tejido periodontal y las células del tracto respiratorio superior. “La idea fue buscar entre esos tres componentes cuál estaría contribuyendo para que la saliva de los pacientes con COVID-19 mostrase una carga viral tan alta”, explica Fernandes Matuck.
Con un sistema de endoscopio por video acoplado a un smartphone, fue posible localizar y extraer con pinzas muestras de esos tejidos y también de las papilas gustativas y del epitelio respiratorio de siete pacientes inicialmente, con edad promedio de 47 años, fallecidos a causa de la COVID-19.
Los análisis de las muestras indicaron la presencia del SARS-CoV-2 en el tejido periodontal de cinco de los siete pacientes hasta 24 días después de la manifestación de los primeros síntomas de la infección en algunos casos.“Estos hallazgos muestran que el tejido periodontal parece ser un blanco del SARS-CoV-2, y puede contribuir durante mucho tiempo para mantener al virus presente en las muestras de saliva”, afirma Fernandes Matuck.
Los investigadores ponderan que la infección del tejido periodontal con el SARS-CoV-2 y la presencia del virus en la saliva durante un largo tiempo no significa que las partículas del ARN viral sean infecciosas durante todo ese lapso de tiempo.
“Otros estudios demostraron que la capacidad de contagio del virus disminuye en el transcurso del tiempo y llega al pico en 15 días”, dice Luiz Fernando Ferraz da Silva, docente de la FM-USP y coordinador del estudio.
Periodontitis y COVID-19
La detección del SARS-CoV-2 en las encías también corrobora la hipótesis de que la inflamación del tejido gingival (periodontitis) aumenta el riesgo de surgimiento de cuadros graves de la COVID-19, según evalúan los investigadores.
Sucede que las personas con periodontitis poseen una mayor secreción del fluido gingival que compone la saliva. Asimismo, comorbilidades tales como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico, factores que pueden contribuir para un peor pronóstico de COVID-19, están altamente asociadas a la enfermedad periodontal. “Una vez que el SARS-CoV-2 infecta el tejido periodontal, la mayor secreción de fluido gingival eleva la carga del virus en la saliva”, afirma Matuck.
Este estudio también confirma la precisión de los test de COVID-19 realizados con la saliva, como el desarrollado en Brasil por el Centro de Estudios del Genoma Humano y de Células Madre (CEGH-CEL), un Centro de Investigación, Innovación y Difusión (CEPID) financiado por la FAPESP.
“De la misma manera que la prueba de RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa), es importante pues detecta el virus en secreciones nasofaríngeas, el SARS-CoV-2 también puede detectarse con suma precisión en la saliva, porque existe una carga viral sostenida en ese fluido en los pacientes infectados”, afirma Ferraz da Silva.
Los investigadores pretenden ahora analizar la carga viral del SARS-CoV-2 en el tejido periodontal de personas con COVID-19 asintomáticas o con síntomas leves de la enfermedad, a los efectos de evaluar si la respuesta en esas células es distinta en comparación con la de los pacientes en estado grave.
Actualmente, ellos están estudiando los receptores de entrada del SARS-CoV-2 en la cavidad bucal. Ya se sabe que la presencia del virus en la boca puede tener distintos orígenes. El SARS-CoV-2 infecta a las células valiéndose del receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE-2) como entrada. Este receptor puede estar en diversas partes de la boca: en la lengua, en las células epiteliales ductales de las glándulas salivales y en el tejido periodontal. El receptor ACE-2 también se expresó en el ligamento gingival y periodontal en fibroblastos humanos.
“Estamos procurando detectar a esos receptores en el tejido periodontal, en las papilas gustativas y en las glándulas salivales, para entender cómo transcurre la entrada del virus a la cavidad oral y verificar si esto tiene relación con la pérdida del gusto, uno de los principales síntomas de la COVID-19”, dice Fernandes Matuck.
Esta conclusión es el resultado de un ensayo clínico realizado en Brasil, con 240 voluntarios que recibieron suplementación de 200 000 unidades de vitamina D3 al momento de ingresar al hospital.
¿Una alta dosis de vitamina D administrada al momento de la internación hospitalaria podría mejorar la evolución de los pacientes con COVID-19 moderado o grave? De acuerdo con un estudio brasileño publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA), la respuesta a esta pregunta es no.
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, un modelo al que se considera como el patrón oro para la evaluación de la eficacia de los medicamentos, realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FM-USP), en Brasil, con el apoyo de la FAPESP – Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo. Participaron 240 pacientes atendidos en el Hospital de Clínicas (HC) de la FM-USP y en el Hospital de Campaña del Parque Ibirapuera, en la ciudad de São Paulo, entre junio y agosto de 2020.
“Estudios anteriores in vitro o con animales habían mostrado que la vitamina D y sus metabolitos, en determinadas situaciones, pueden tener un efecto antiinflamatorio, antimicrobiano y modulador de la respuesta inmune. Decidimos entonces investigar si una dosis alta de esta sustancia podría tener un efecto protector en el contexto de una infección viral aguda, ya sea disminuyendo la inflamación o haciendo lo propio con la carga viral”, comenta la investigadora Rosa Pereira, coordinadora del proyecto.
Los voluntarios quedaron divididos aleatoriamente en dos grupos: una parte recibió una sola dosis de 200 mil unidades (UI) de vitamina D3 diluida en aceite de maní, en tanto que los restantes tomaron solamente aceite de maní. Todos los participantes fueron tratados aplicando el protocolo hospitalario estándar, que comprende la administración de antibióticos y antiinflamatorios.
El principal objetivo consistió en evaluar si la suplementación aguda tendría algún impacto sobre el tiempo de internación de los enfermos, pero también se apuntó a analizar si se lograría disminuir el riesgo de internación en Unidades de Terapia Intensiva (UTI), intubación y muerte.
Para ninguno de los desenlaces clínicos analizados se registró una diferencia significativa entre los grupos. Pereira remarca que el ensayo se diseñó con miras a evaluar fundamentalmente el impacto en el tiempo de internación, y que, para medir el efecto sobre la mortalidad de manera adecuada, sería necesario contar con una cantidad mayor de voluntarios.
“Por el momento, lo que podemos decir es que no existe una recomendación para prescribirles vitamina D a los pacientes que llegan a los hospitales con la forma grave de la COVID-19”, afirma la investigadora.
A juicio de Bruno Gualano, investigador de la FM-USP y coautor del artículo, estos hallazgos demuestran que por ahora no existe una “bala de plata” para el tratamiento de la COVID-19. “Así y todo, esto no significa que el uso continuo de vitamina D no pueda ejercer alguna acción beneficiosa”, afirma.
La dosis ideal
Actualmente, Pereira coordina en la FM-USP un estudio cuyo objetivo consiste en evaluar si las personas con niveles suficientes de vitamina D en el torrente sanguíneo enfrentan mejor la infección que causa el SARS-CoV-2 que quienes cuentan con niveles insuficientes de este nutriente.
De acuerdo con la investigadora, el nivel ideal de vitamina D en la sangre y la dosis diaria que debe suplementarse varía de acuerdo con la edad y con las condiciones de salud de cada persona. Los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas, entre ellas la osteoporosis, deben tener valores circulantes en sangre superiores a los 30 nanogramos por mililitro de sangre (ng/mL). En tanto, para los adultos sanos, los valores superiores a 20 ng/mL serían aceptables.
“Lo ideal es analizar caso por caso y de ser necesario dosificar periódicamente la sustancia mediante análisis de sangre. Y llegado el caso, reponer lo que falta”, orienta.
Haber establecido que la concentración de la proteína lanosterol sintasa se incrementa con la formación de cataratas en cristalinos humanos, en vez de disminuir, ofrece un nuevo enfoque para buscar tratamientos alternativos que eviten la intervención.
Este hallazgo forma parte del trabajo de la doctora Laura Paola Reyes Vivas, especialista en Oftalmología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien adelantó uno de los primeros estudios sobre el tema en tejido humano, con base en 25 cristalinos extraídos en cirugías de catarata.
El objetivo de la investigadora con estos tejidos era analizar qué sucedía con la presencia o no de dos proteínas de interés: lanosterol sintasa y alfa cristalina A, cuando un paciente sufre de cataratas.
La primera es la enzima encargada de producir lanosterol, una molécula intermedia en la vía de síntesis del colesterol que podría tener algún impacto en el manejo médico de las cataratas, según se ha demostrado en estudios recientes.
Entre tanto, la alfa cristalina A es una de las proteínas estructurales que está en mayor cantidad en los cristalinos, se acumula a lo largo del tiempo y será una de las responsables de la transparencia de este tejido en el ojo.
La doctora Reyes explica que “queríamos ver, específicamente, lo relacionado con la lanosterol sintasa. Algunos estudios han demostrado que, por ejemplo, familias con catarata congénita tienen alteraciones en esa enzima, además de otras investigaciones en cristalinos de ratas y en perros con catarata en los que al aplicarles directamente el producto de la enzima (lanosterol) se notó una mejoría porque aparentemente previene y revierte la formación de agregados de proteínas, que son, en parte, los que producen la opacidad”.
“La enzima lanosterol sintasa está sobre expresada. A mayor opacidad de los cristalinos fue mayor la concentración; creemos que esto se debe a una respuesta de las células del cristalino que ante el estrés oxidativo al que están sometidas se empieza a producir más enzima intentando aumentar su maquinaria para producir más lanosterol”, comenta la investigadora.
Otro hallazgo importante fue que, a pesar de encontrarse aumentada, la lanosterol sintasa parece no ser funcional, porque las opacidades del cristalino del ojo se siguen formando y el producto de la enzima, que es el lanosterol, aparentemente sigue siendo insuficiente.
La técnica Western Blot
Los resultados obtenidos por la doctora Reyes se lograron a partir de estudios de inmunofluorescencia, valoración de los tejidos y los cortes de los cristalinos por microscopia con focal y verificación de los datos con la técnica analítica Western Blot, usada en biología celular y molecular para identificar proteínas específicas en una mezcla compleja de proteínas, como la de extractos celulares o de tejidos como los usados en la investigación.
“Eso nos abrió la puerta a otras hipótesis de qué puede estar pasando y si hay otros puntos dentro de la vía de síntesis del colesterol afectados y que se puedan estudiar a futuro”, manifiesta la investigadora, y añade que para mantener su transparencia, el cristalino trabaja como una fábrica con muchos departamentos, de los cuales solo estudió aquel donde está el colesterol.
“A futuro, la idea es estudiar otras enzimas que estén en la vía del colesterol, pero que quizás estén anteriores a la lanosterol sintasa y ver específicamente en qué parte de todo ese proceso se está alterando la producción de lanosterol”, menciona la doctora Reyes sobre los nuevos frentes de investigación.
Cataratas curables
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 253 millones de personas en el mundo tienen discapacidad visual; de esta cifra, el 81 % son mayores de 50 años y el 80 % corresponde a casos evitables o curables.
Los errores refractivos no corregidos y los diferentes tipos de catarata encabezan las causas principales de discapacidad visual, en especial en los países de ingresos medios y bajos. Específicamente, las cataratas no operadas son la primera causa de ceguera reversible y constituyen un 25 % de los casos de discapacidad moderada a grave y el 35 % de los casos de ceguera, según datos de 2017.
En países desarrollados, la cirugía de catarata, único manejo disponible para la enfermedad, representa un gasto cada vez más creciente para el sistema de salud, dado el aumento en la expectativa de vida de sus poblaciones, mientras que en los países en vías de desarrollo y, peor aún, en los más pobres, se constituye en un problema de salud pública de difícil resolución por el difícil acceso a servicios de salud y a personal especializado, lo que ha motivado investigaciones que buscan tratamientos terapéuticos como el de la doctora Reyes.
Se cumplen 35 años del fatídico incidente en la central nuclear de Chernóbil, cuyas consecuencias reales han sido muy difíciles de estimar. Dos estudios publicados en la revista Science analizan los efectos genéticos de la radiación en las personas que sobrevivieron y en su descendencia.
El 26 de abril de 1986 el reactor número 4 de la central de Chernóbil (Ucrania) explotó durante un ensayo de seguridad. Este accidente, el más grave de la historia nuclear junto al ocurrido en Fukushima (Japón), causó alrededor de unas 30 víctimas directas y más de tres décadas de fallecimientos causados por las secuelas radiactivas de la catástrofe.
A pesar de los años pasados, todavía quedan muchas dudas sobre cómo afectó el incidente a las personas que sobrevivieron y sus hijos. Hasta la fecha, se han realizado varios estudios que examinan los riesgos genéticos en la descendencia, pero los resultados no han sido concluyentes.
El primero de los artículos analiza si la exposición a la radiación provoca cambios genéticos que pueden transmitirse de padres a hijos, como han sugerido algunos trabajos en animales. La buena noticia es que no se encontraron pruebas de ello
Ahora, dos estudios publicados en la revista Science analizan el efecto de la radiación ionizante, un potencial carcinógeno, en estas generaciones que vivieron un acontecimiento que conmocionó al mundo y cambió para siempre una región. Los resultados se consiguieron gracias a la secuenciación del genoma completo de las muestras analizadas.
“Las cuestiones científicas sobre los efectos de la radiación en la salud humana se han investigado desde los desastres atómicos de Hiroshima y Nagasaki, y se han vuelto a plantear con Chernóbil y con el accidente nuclear que siguió al tsunami de Fukushima (Japón)”, explica Stephen J. Chanock, director de la División de Epidemiología y Genética del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.
Su equipo lidera el primero de los artículos sobre si la exposición a la radiación provoca cambios genéticos que pueden transmitirse de padres a hijos, como han sugerido algunos trabajos en animales. La buena noticia es que no se encontraron pruebas de ello, es decir, los niños cuyos progenitores habían estado expuestos a la radiación en 1986 no presentaban un exceso de mutaciones en la línea germinal.
“Se trata de una de las primeras investigaciones que evalúa las alteraciones de las tasas de mutación en humanos en respuesta a una catástrofe provocada por el hombre, como la exposición accidental a la radiación”, afirman los autores.
Los investigadores compararon los genomas de los hijos en busca del aumento de un tipo particular de cambios genéticos heredados, conocidos como mutaciones de novo. Se trata de variaciones genéticas que surgen al azar en los gametos (espermatozoides y óvulos) de una persona y que pueden transmitirse a su descendencia, pero que no se observan en los progenitores.
Nuestro estudio no apoya un efecto transgeneracional de la radiación ionizante en el ADN de la línea germinal en los seres humanos. La incidencia era comparable a la registrada en la población general, dicen los Investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.
Para ello, analizaron los genomas de 130 niños y sus 105 madres o padres en las que uno o ambos habían experimentado radiación gonadal relacionada con Chernóbil y en las que los niños fueron concebidos tras el incidente (todos nacieron entre 46 semanas y 15 años después, entre 1987 y 2002).
“Nuestro estudio no apoya un efecto transgeneracional de la radiación ionizante en el ADN de la línea germinal en los seres humanos. La incidencia era comparable a la registrada en la población general”, declaran. En consecuencia, sugieren que dicha exposición “tuvo un impacto mínimo, si es que lo tuvo, en la salud de la generación posterior”.
“Estos resultados son muy tranquilizadores para las personas que vivían en Fukushima, en el momento del accidente en 2011”, sostiene a SINC Chanock. “Las dosis de radiación en Japón fueron inferiores a las registradas en Chernóbil”.
Aumento del cáncer de tiroides
Una de las causas de la exposición prolongada a las radiaciones ionizantes en los supervivientes del accidente de Chernóbil fue la lluvia radioactiva, la acumulación de partículas radiactivas transportadas por el aire que se depositan en la tierra durante y después de una explosión nuclear.
Estas pueden ser inhaladas directamente y alcanzar los pulmones, pero también llegar al mar y al suelo a través de la lluvia, por lo que puede contaminar cultivos y pastos, fauna marina y agua. Se sabe que este fenómeno está detrás del aumento del riesgo de cáncer en la zona, en particular del carcinoma papilar de tiroides, uno de los efectos adversos más importantes observados tras el suceso.
La energía de las radiaciones ionizantes rompe los enlaces químicos del ADN, lo que provoca distintos tipos de daños. Sin embargo, aún se carece de un conocimiento molecular detallado de estos tumores, y no existen marcadores establecidos de los cánceres inducidos por radiación.
En el segundo estudio, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) aportan más datos sobre el proceso de este carcinoma tras examinar los efectos de dicha lluvia radiactiva en los supervivientes.
Los autores analizaron los cánceres de tiroides que se desarrollaron en 359 personas expuestas en la infancia o en el útero a la radiación ionizante del yodo radiactivo liberado (I-131) y en 81 individuos no expuestos nacidos más de nueve meses después del accidente.
Según indica Lindsay M. Morton, directora del trabajo, “se observaron los cambios genéticos en los tumores de las personas que desarrollaron cáncer papilar de tiroides tras haber estado expuestas de niño o feto a la radiación liberada. Entre aquellos con cáncer, se encontró un mayor número de roturas en el ADN en los más jóvenes expuestos a I-131, y en dosis más altas, en comparación con los que tuvieron dosis más bajas de I-131 o no estuvieron expuestos”.
Los expertos observaron cómo las alteraciones genómicas relacionadas con la radiación fueron más pronunciadas en los pequeños expuestos a edades más tempranas
De ahí que los expertos sugieran que el desarrollo de tumores de tiroides en estos casos es consecuencia de las roturas de doble cadena de ADN en el genoma: “Dichas roturas pueden ser un cambio genético temprano tras la exposición a la radiación en el medio ambiente que posteriormente permite el crecimiento de estos cánceres”.
Aplicaciones de estos estudios
Estos datos amplían los informes preliminares sobre las características de los tumores humanos relacionados con la radiación al integrar datos de múltiples plataformas con un gran tamaño de muestra y con cifras detalladas sobre las proporciones.
Los investigadores consideran que sus hallazgos sientan las bases para futuros estudios sobre los cánceres inducidos por este fenómeno, en particular los que implican diferencias en el riesgo en función de la dosis y la edad. “Nuestras conclusiones tienen implicaciones para la protección contra la radiación y la salud pública, en particular para la exposición a cantidades bajas”, puntualiza Morton.
La mejor prevención de los cánceres relacionados con la radiación es minimizar la exposición a la radiación ionizante, incluso en pequeñas dosis, expresa Lindsay M. Morton.
“Dado que otros mutágenos pueden causar roturas de la doble cadena del ADN, nuestros resultados sugieren que aún no se ha establecido un biomarcador fiable para distinguir los tumores inducidos por la radiación de los de otras causas. Encontrar dicho biomarcador podría ser importante para la prevención o el diagnóstico precoz de estos cánceres”, añade a SINC.
“Además, hemos visto una relación lineal entre la dosis y las roturas de doble cadena de ADN en el rango examinado en nuestro análisis. Esto está en consonancia con la amplia evidencia científica sobre el daño al ADN y el riesgo de cáncer tras la exposición a la radiación ionizante”, subraya la especialista.” Por ello, la mejor prevención de los tumores relacionados es minimizar la exposición a la radiación ionizante, incluso en pequeñas dosis”.
Referencias:
M. Yeager et al.: Lack of transgenerational effects of ionizing radiation exposure in cleanup workers and evacuees of the Chernobyl accident. Science.
L. Morton et al.: Radiation-related genomic profile of papillary thyroid cancer after the Chernobyl accident. Science.
Estudios científicos recientes muestran que el 2020 fue el quinto año consecutivo en el cual la Tierra estuvo más caliente respecto al anterior. La disminución de algunas actividades apenas alcanzó para reducir unas semanas la contaminación.
El planeta está enfermo y aunque en los meses iniciales de la cuarentena por la pandemia de la COVID-19 se generó un panorama esperanzador ante la contaminación y el calentamiento global, la realidad científica muestra que la mejoría es leve, que no hay un cambio de fondo.
Un informe divulgado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), en septiembre de 2020 muestra que el actual cambio climático no se detuvo en todo el año, pese a que hubo confinamiento extremo en muchas zonas del mundo, y que, por el contrario, la concentración de gases de efecto invernadero se incrementó y llegó a niveles no registrados hasta hoy.
El reporte ‘Unidos en la Ciencia 2020′, que presentó este panorama, fue coordinado por la Organización Meteorológica Mundial, OMM, y en él se incluyeron datos y hallazgos de Global Carbón Project, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y del Servicio Meteorológico del Reino Unido.
“Las emisiones se dirigen hacia niveles pre pandémicos, luego de una disminución temporal causada por las cuarentenas y la desaceleración económica. Se espera que el mundo experimente, con 2020 incluidos, sus cinco años más cálidos registrados, en una tendencia que es probable que continúe, y no está en camino de cumplir los objetivos acordados para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2 °C o en 1.5 °C por encima de los niveles preindustriales”, asegura el informe.
Juan Camilo Villegas Palacio, docente de la Escuela Ambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia, afirmó que “esto significa que se mantiene la dinámica normal de los últimos 50 años. Al comienzo de 2020 teníamos una alta concentración de dióxido de carbono en la atmósfera y cuando la pandemia ya era una realidad, esa concentración bajó; por eso se generó la falsa creencia de que esto era efecto de las cuarentenas”.
El investigador explicó que “todos los años, durante el invierno en el hemisferio norte, en diciembre, enero y febrero, se registra el pico más alto de dióxido de carbono en la atmósfera, porque las plantas y los ecosistemas de los árboles de esa zona del planeta están inactivos; estos empiezan a despertar en la primavera, a partir de marzo, y están muy activos en junio, julio y agosto, cuando se presenta el pico más bajo de esa concentración de dióxido de carbono”.
Las cuarentenas estrictas por la COVID-19 empezaron en enero de 2020 en China, se extendieron por el planeta hasta avanzado abril y se levantaron de manera gradual en el verano boreal, así que no fue más que una coincidencia con este comportamiento cíclico y natural de la Tierra.
“Lo que hicieron estos organismos de Naciones Unidas, como se debe hacer, fue mirar 2020 en contexto y al compararlo encontraron que es evidente que este año ha sido el de la concentración más alta de dióxido de carbono en la atmósfera desde que hay registros”, puntualizó Villegas.
Un engañoso cielo azul
Al optimismo también contribuyó el hecho de que, por algunas semanas, los cielos de varias ciudades altamente contaminadas lucieron diáfanos, como se notó en imágenes satelitales y foto grafías de la época.
Esto se debió, en gran medida, a que hubo una disminución de la emisión de dióxido de nitrógeno durante los picos de la pandemia, porque gran parte del transporte y una parte de la industria se paralizaron.
Un estudio del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la Nasa, elaborado a lo largo de la pandemia y cuyos resultados parciales fueron revelados en noviembre de 2020, recogió datos de 46 países, procedentes de 5 756 sitios de observación en tierra, que transmiten mediciones de la composición atmosférica por hora en tiempo casi real. En 50 de las 61 ciudades analizadas se detectaron reducciones de dióxido de nitrógeno de entre el 20 y el 50 %.
“Sabíamos que las cuarentenas iban a tener un impacto en la calidad del aire, pero pronto también quedó claro que iba a ser difícil cuantificar cuánto de ese cambio está relacionado con las medidas de contención, frente a la estacionalidad general o la variabilidad en la contaminación”, dijo el investigador principal, Christoph Keller.
Álvaro Rúa Giraldo, docente de la Escuela de Microbiología de la Universidad de Antioquia y quien estudia la calidad del aire en el Valle de Aburrá, asegura que en esta parte del mundo hay dos factores a tener en cuenta al analizar la disminución de material particulado —pm— en la atmósfera.
“En Medellín no se presentó la segunda contingencia ambiental de cada año en 2020, que ocurre a partir de septiembre, porque tenemos dos eventos. Uno es la cuarentena por la pandemia, en especial al comienzo, en la etapa del aislamiento total, cuando la circulación del tránsito automotor se vio reducida en más de un 80 %, esa contaminación disminuyó; pero cuando las medidas se volvieron más flexibles, otra vez los niveles de contaminación volvieron a subir”, indicó el experto.
“Y luego llegó el fenómeno de La Niña, con los aguaceros constantes, con muchos milímetros de agua, lo cual causó el efecto natural de la lluvia, que es limpiar ese material particulado del aire y por eso no tuvimos esa segunda contingencia», sostuvo Rúa, y agregó que «si hiciéramos una medición de los contaminantes de las aguas del río Medellín y de las quebradas del Valle de Aburrá, vamos a encontrar una alta contaminación con productos químicos, asociadas a ese efecto barrido causado por las lluvias”.
Un nuevo estudio analiza cómo el envejecimiento afecta a la segregación cromosómica, el procesamiento del ARN y el metabolismo mitocondrial. Los resultados muestran que la edad puede influir en la capacidad de un ovocito para procesar productos genéticos críticos para los últimos pasos de su desarrollo.
La fertilidad de las mujeres se ve afectada negativamente por la edad a través de la alteración de los niveles de ARN, que a su vez trastornan la función de genes involucrados en vías biológicas claves durante la última etapa de maduración de los óvulos. Estas son las conclusiones de un nuevo estudio publicado en la revista Aging Cell.
El equipo secuenció las moléculas de ARN, también conocidas como transcriptoma, dentro de los ovocitos para comprender qué genes se ven afectados en su actividad por la edad. Llevaron a cabo la secuenciación de células individuales para analizar el transcriptoma de 72 ovocitos individuales de 37 donantes de entre 18 y 43 años.
Los científicos descubrieron que la cantidad de transcripciones de genes involucrados en la segregación cromosómica y el procesamiento del ARN aumentaba progresivamente con la edad, mientras que la cantidad de transcripciones relacionadas con el metabolismo mitocondrial disminuía.
La edad tiene un efecto en el último paso de la maduración de los ovocitos, una etapa fundamental para la reproducción porque proporciona el material que los nuevos embriones necesitan para desarrollarse normalmente y sobrevivir
Los cambios en el transcriptoma solo ocurrieron cuando los óvulos alcanzaron su etapa final de desarrollo durante la maduración in vitro. Así, el transcriptoma se vio menos afectado por la edad en los óvulos inmaduros. Según los expertos, la edad puede influir en la capacidad de un ovocito para procesar productos genéticos críticos para los últimos pasos de su desarrollo.
Otros análisis revelaron una posible serie de genes reguladores maestros, que se ven afectados por la edad. Estos genes son los que ocupan la cima de la jerarquía reguladora. Futuras investigaciones podrán determinar si estos genes desempeñan un papel crítico en el envejecimiento de los ovocitos.
“La edad tiene un efecto en el último paso de la maduración de los ovocitos, una etapa fundamental para la reproducción porque proporciona el material que los nuevos embriones necesitan para desarrollarse normalmente y sobrevivir”, afirma Bernhard Payer, jefe de grupo en el Centro de Regulación Genómica (CRG) y coautor del estudio. “Lo que aún no sabemos es cuáles de estos cambios son simplemente una consecuencia del proceso de envejecimiento y cuáles pueden contribuir directamente a la disminución de la calidad de los ovocitos con la edad”.
Paso del tiempo, peso y la fertilidad
La fertilidad de las mujeres generalmente disminuye con la edad. Una de las principales razones de esto se debe al agotamiento de la reserva ovárica, ya que las mujeres nacen con todos los ovocitos que tendrán a lo largo de su vida, y a partir de los cuales se desarrollarán óvulos maduros.
Otra razón es que la calidad de los óvulos disminuye con el paso del tiempo, lo que se cree que es una de las principales razones por las cuales las tasas más altas de infertilidad se dan pasados los 35 años. El sobrepeso o el bajo peso también están asociados con una mala calidad de los ovocitos y resultados reproductivos.
La disminución de la fertilidad causada por la edad podría tener diferentes mecanismos fundamentales que la causada por un índice de masa corporal anormal
El equipo utilizó información sobre el peso y la altura de las donantes para evaluar el impacto del índice de masa corporal (IMC) en el transcriptoma. A diferencia de la edad, el IMC anormal afectó principalmente al transcriptoma de los ovocitos inmaduros.
Según los especialistas, el hallazgo sugiere que la disminución de la fertilidad causada por la edad podría tener diferentes mecanismos fundamentales que la causada por un IMC anormal.
Aunque se requieren más estudios, estos resultados pueden resultar en el futuro desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico para evaluar mejor la calidad de los ovocitos para su uso en la medicina reproductiva. Además, también podrían ayudar en posibles tratamientos farmacológicos que modulen las vías afectadas para rejuvenecer los ovocitos envejecidos, concluyen los autores.
Referencia:
Llonch S, Barragán M, Nieto P, et al. Single human oocyte transcriptome analysis reveals distinct maturation stage-dependent pathways impacted by age. Aging Cell. 2021;00:e13360. https://doi.org/10.1111/acel.13360
Financiación: Clínica EUGIN; Agencia Estatal de Investigación (AEI), Grant/Award Number: EUR2019-103817; Catalan Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca (AGAUR), Grant/Award Number: 2017 SGR 346; European Commission, Grant/Award Number: 754422; AXA Research Fund; Spanish Ministry of Science, Innovation and Universities, Grant/Award Number: BFU2017-88407-P
La iniciativa COVAX quiere inmunizar al 20 % de la población mundial en 2021, sobre todo los países con menos recursos, para acabar con la fase aguda de la pandemia.
En marzo se cumplió el primer aniversario del día en que una pandemia dio la vuelta por completo a nuestra cotidianidad. Una situación en la que aún nos encontramos y que solo dejaremos atrás cuando dispongamos de vacunas y tratamientos específicos para la COVID-19 accesibles para todo el mundo. Entonces se podrán levantar las restricciones que han marcado nuestra vida el último año.
Durante todo este tiempo hemos tenido que hacer frente a un buen número de desafíos.
El primero, el de desarrollar un catálogo de vacunas en tiempo récord, es un reto que se consiguió en menos de un año, cuando lo habitual es que este proceso lleve décadas. Esto ha supuesto un hito sin precedentes. La ciencia ha cumplido y, en gran medida, se lo debemos a la importante movilización de recursos económicos públicos y privados para lograr este objetivo común. He aquí una primera e importante lección que extraer: la inversión en ciencia es fundamental para estar preparados y ser capaces de responder a amenazas como esta que, tal y como nos advierte la propia ciencia, serán más frecuentes debido a la pérdida de biodiversidad y la crisis climática.
En este contexto, la iniciativa COVAX, se ha creado para hacer frente al segundo gran desafío: garantizar una inmunización equitativa de al menos el 20 % de la población de todos los países, también los de recursos medios y escasos, que permita acabar con la fase aguda de la pandemia a finales de este 2021. Pero, a diferencia del punto anterior, en este caso nos encontramos muy lejos de superar el desafío. Aunque con toda certeza a finales de este año logremos superar el umbral del 20 % de la población mundial inmunizada, esta se concentrará principalmente en los países de mayores recursos, mientras que en los países de recursos medios y escasos esta cifra quedará, con toda probabilidad, muy lejos.
Los países europeos, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Japón alcanzaron acuerdos bilaterales con la industria farmacéutica para inmunizar varias veces al conjunto de su población.
¿Por qué si hemos creado un mecanismo ad hoc, no parece que vayamos a lograr el objetivo? Pese a apoyar la iniciativa, los países de la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Japón alcanzaron acuerdos bilaterales con la industria farmacéutica para la adquisición de una cantidad de dosis de vacunas que les permitía inmunizar varias veces al conjunto de su población. Así, cuando las vacunas empezaron a producirse, hace ya más de tres meses, estos países fueron los primeros en recibirlas y poner en marcha sus campañas de vacunación. España, por ejemplo, que ha adquirido las vacunas a través de las negociaciones y acuerdos alcanzados por la Comisión Europea, ha recibido más de quince millones de dosis de diferentes vacunas que han hecho posible vacunar a más de catorce millones y medio de personas con al menos una dosis desde finales de diciembre.
Mientras tanto, COVAX apenas ha empezado a distribuir las vacunas a países de rentas medias y bajas hace escasos días, marcando un hito importante en la lucha global contra la COVID-19.
COVAX apenas ha empezado a distribuir vacunas a países de rentas medias y bajas hace escasos días, marcando un hito importante en la lucha contra la COVID-19
COVAX consta de dos grandes herramientas. Una diseñada para que los actores de mayores ingresos, los primeros países en adquirir y disponer de vacunas, así como el sector privado y filantrópico, realicen donaciones con las que poder comprar y distribuir la vacuna entre los 92 países de muy bajos o medios ingresos que de otra forma no podrían acceder a ellas. Y otra prevista para los 50 países restantes, cuya compra de vacunas ha sido intermediada por COVAX, agregando la demanda para mejorar sus condiciones de negociación con la industria.
Cuando este mecanismo se diseñó la primavera pasada, tenía la vocación de convertirse en la herramienta global por excelencia para la adquisición de vacunas. Sin embargo, al final esta aspiración se ha limitado, convirtiéndose eso sí en la principal esperanza para un importante número de países de renta media, sobre todo en América Latina, que dependen de sus propios recursos para poder acceder a las vacunas en un horizonte temporal próximo y que, gracias a COVAX, han podido obtener mejores condiciones de negociación con la industria.
Si COVAX no se ha convertido en la herramienta de adquisición global a la que aspiraba ser ha sido porque los países más ricos y con mayor capacidad de negociación con la industria han antepuesto la inmunización de su población a la respuesta global que quería representar esta iniciativa. Habrá que esperar a finales de 2021 para ver cuánto nos alejamos de superar el desafío de la equidad que se marcaba como objetivo.
Virginia Rodríguez Bartolomé es responsable del proyecto de incidencia política del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).
Esta tribuna se publicó originalmente en Voces expertas, una sección coordinada por SINC en la web de la estrategia de vacunación española vacunacovid.gob.es.
La región de las Américas exhibe un aumento en la hospitalización de jóvenes con la COVID-19, un grupo poblacional con menos acceso a las vacunas y mayor exposición al contagio, informaron autoridades del sector.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó que la capacidad de los sistemas de salud de algunos países de la región está rebasada y eso se debe principalmente al incremento en la hospitalización de pacientes más jóvenes.
“Suelen estar hospitalizados durante más tiempo y, por tanto, consumen más recursos (como oxígeno, medicamentos para la intubación, equipos de protección personal y bombas de infusión)”, indicó la doctora Carissa Etienne, directora de este organismo sanitario en un comunicado.
Según detalló, las hospitalizaciones están en su punto más alto en Costa Rica, donde se espera que más pacientes requieran atención, en tanto en Guatemala también estos centros alcanzaron su capacidad máxima.
En Colombia las camas de las unidades de cuidados intensivos se están agotando, principalmente en ciudades como Bogotá y Medellín.
En ese contexto, exhortó a los Estados con excedentes de vacunas a donarlos a los más necesitados, pues los suministros todavía son débiles frente a la urgente necesidad de más dosis.
Las infecciones aumentan considerablemente en Perú, Bolivia, Argentina, Uruguay, Colombia y casi todos los países de Centroamérica, y en el Caribe, con reportes alarmantes de Guadalupe, Martinica, Las Bahamas y Puerto Rico.
La semana pasada se registraron 1,4 millones de nuevos casos en las Américas y 36 mil personas perdieron la vida a causa de la enfermedad, causada por el coronavirus SARS-CoV-2.
“De hecho, una de cada cuatro muertes por la COVID-19 en el mundo la semana pasada tuvo lugar aquí”, alertó la directora de la OPS.
Celebró que muchas naciones de la región han reforzado las medidas de salud pública, ampliaron los confinamientos o cierres, limitaron las reaperturas e impusieron nuevos llamados a permanecer en casa.
mayo 01/2021 (Prensa Latina) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio planea convocar regularmente a expertos en medicina y epidemiología a fin de debatir las medidas anti COVID necesarias para garantizar una celebración segura de la gran cita deportiva, declaró la jefa del organismo, Seiko Hashimoto.
“Estamos escuchando las opiniones de los expertos, pero ahora en esta mesa redonda con la participación de expertos, queremos recibir consejos sobre medidas específicas contra el coronavirus para poder llevar a cabo unos juegos olímpicos tranquilos y seguros”, dijo Seiko al inaugurar la primera reunión de este tipo.
Debido a la situación del coronavirus, señaló, “queremos seguir celebrando reuniones regulares para garantizar unos juegos seguros”.
A la primera mesa redonda asistieron representantes del Comité Olímpico Nacional, el comité organizador, especialistas en enfermedades infecciosas, en medicina de rehabilitación y medicina deportiva, sanitarios y especialistas en asistencia médica de emergencia.
Los Juegos Olímpicos de Tokio (Tokio 2020), fueron aplazados por un año ante la pandemia de la COVID-19 y deben celebrarse entre el 23 de julio y el 8 de agosto de este año. Como medida de precaución, las competiciones se celebrarán sin espectadores extranjeros.
De momento Japón mantiene vigente un estado de emergencia en las prefecturas de Tokio, Osaka, Kioto y Hyogo por el drástico aumento de los nuevos casos de coronavirus.
mayo 01/2021 (Sputnik) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Mosquitos modificados genéticamente están siendo liberados en los cayos de Florida para combatir persistentes enfermedades transmitidas por insectos como el dengue y el zika.
El Distrito de Control de Mosquitos de los Cayos de Florida y la compañía biotecnológica Oxitec anunciaron el que esta semana se están colocando cajas de liberación, cajas de no liberación y cajas de control de calidad con malla en seis sitios: dos en Cudjoe Key, uno en Ramrod Key y tres en Vaca Key.
Se prevé que a partir del mes próximo menos de 12 000 mosquitos emerjan cada semana durante aproximadamente 12 semanas. Los sitios de comparación donde no se hará nada serán monitoreados mediante la instalación de trampas para mosquitos en Key Colony Beach, Little Torch Key y Summerland Key.
“Realmente comenzamos a examinar esto hace alrededor de una década porque estábamos en medio de un brote de dengue aquí en los cayos de Florida”, dijo la directora ejecutiva del Distrito de Control de Mosquitos para los Cayos de Florida, Andrea Leal, en conferencia de prensa por internet. “Así que estamos muy entusiasmados de avanzar con esa asociación, trabajar tanto con Oxitec como con miembros de la comunidad”.
Autoridades de los cayos aprobaron el año pasado el proyecto piloto relacionado con el mosquito Aedes aegypti de patas rayadas, que no es nativo de Florida. El insecto transmite diversas enfermedades a los humanos, en particular en los cayos, donde el año pasado se registraron docenas de casos de dengue.
Se espera que los mosquitos macho criados por Oxitec, se apareen con las hembras, las cuales son las que pican. Las crías femeninas resultantes de estos apareamientos no pueden sobrevivir, lo que resulta en un control de la población del Aedes aegypti. Esta especie representa el 4 % de la población de mosquitos en los cayos de la Florida, pero prácticamente es el responsable de todas las enfermedades transmitidas por esos insectos a los humanos. Estos mosquitos transmiten el dengue, el zika, la fiebre amarilla y otras enfermedades, así como la dirofilariasis y otros males potencialmente mortales a mascotas y otros animales.
Una versión previa de mosquitos trasngénicos fue utilizada en Brasil, pero esta será la primera vez que se introduzca en Estados Unidos.
mayo 01/2021 (AP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Brasil ha superado los 400 000 muertos por coronavirus e India bate tristes récords de casos y decesos cada día en un momento en que la pandemia parece dar un respiro a Europa, donde varios países comienzan a dar pasos para recuperar poco a poco la vida normal.
Este viernes, el mundo superó los 150 millones de contagios por la COVID-19, según un recuento de la AFP a partir de balances oficiales. En este momento, el número de nuevos casos diarios ronda los 820 000, un nivel sin precedentes desde el inicio de la pandemia, debido fundamentalmente a India, que en los últimos 7 días ha registrado 2,5 millones de infectados.
En todo el mundo, la pandemia ya se ha cobrado 3,1 millones de vidas.
En Brasil, el gobierno anunció el jueves que había habido más de 3 000 muertes en 24 horas y ya se han superado oficialmente los 400 000 decesos.
El número de fallecidos aumentó exponencialmente desde inicios del año. El 7 de enero Brasil registraba 200 000 muertos por la pandemia, pero solo hicieron falta 77 días para llegar a los 300 000 (el 24 de marzo) y 37 días para alcanzar los 400 000.
“Tuvimos un impacto importante de las nuevas variantes”, como la P1, explicó a la AFP la epidemióloga Ethel Maciel, de la Universidad de Espiritu Santo (UFES).
Más contagiosa y bajo sospecha de ser más severa, esa variante surgió en la Amazonía, se expandió en todo Brasil y llevó a muchos países a cerrar sus fronteras con el gigante sudamericano.
La lentitud en la vacunación y las deficiencias en la gestión del gobierno de Jair Bolsonaro, quien minimizó la campaña y se opuso a confinamientos y medidas de distanciamiento social, son señalados como causas importantes de este desastre humano y sanitario.
La semana pasada, una comisión parlamentaria (CPI) fue instalada en el Senado para investigar la gestión de la crisis por parte de Bolsonaro y su gobierno, en el cual se sucedieron cuatro ministros de Salud desde el inicio de la pandemia.
El viernes se produjo una manifestación contra las políticas gubernamentales en la playa de Copacabana en Rio de Janeiro.
“Los responsables de ese genocidio tienen nombre. Bolsonaro abrió la casa y recibió a la COVID-19 con hospitalidad. Trató al virus como un aliado. Y deberá pagar por haber atentado contra el pueblo brasileño”, escribió en Twitter el expresidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, que se perfila como principal rival de Bolsonaro en las elecciones de 2022.
Desde India siguen llegando imágenes desoladoras de cadáveres incinerados de manera precaria y hospitales saturados en los que faltan camas y medicamentos.
Un avión militar estadounidense con ayuda humanitaria de emergencia llegó al país asiático recientemente. El aparato, un Super Galaxy, que transporta más de 400 cilindros de oxígeno y cerca de un millón de tests rápidos de coronavirus, aterrizó en el aeropuerto internacional de Nueva Delhi.
Más de 40 países han prometido enviar ayuda urgentemente al gigante de 1 300 millones de habitantes, anunció el ministro de Relaciones Exteriores indio, Harsh Vardhan Shringla.
El viernes, India informó que había registrado un récord de 385 000 nuevas infecciones en las últimas 24 horas y de casi 3 500 muertes.
En Europa, que ya superó los 50 millones de casos y el millón de fallecidos, varios países prevén una flexibilización progresiva de las restricciones.
Portugal reabrió desde el sábado su frontera con España y dará un paso adelante en su desconfinamiento, autorizando las actividades deportivas en el exterior y permitiendo nuevos horarios de funcionamiento para bares, restaurantes y espacios culturales.
En Francia, el presidente Emmanuel Macron detalló un desconfinamiento progresivo desde el 3 de mayo hasta finales de junio. En Bulgaria, las discotecas abrieron el jueves, una imagen inédita desde hace meses en Europa.
“No puedo creer que esté en una discoteca después de todo lo que ha pasado. ¡Es como un sueño!”, decía Sabrina, de 22 años.
Pese a la euforia que genera un mínimo retorno a la vida normal, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una advertencia a los países europeos sobre la tentación de bajar la guardia.
“La situación que se vive en India se puede producir en cualquier lugar”, dijeron responsables de la Organización.
Los efectos secundarios de la crisis sanitaria mundial siguen apareciendo. Colombia anunció que la pobreza del país afectaba a un 42,5 % de la población en 2020 contra el 35,7 % en 2019, debido a la pandemia.
Además, este país registró este jueves 505 muertos por la COVID-19, la mayor cifra reportada en un solo día desde que irrumpió el coronavirus, según cifras oficiales.
En Argentina, también se registró un récord de 561 fallecidos por la COVID el jueves y el canciller Felipe Solá denunció el retraso en los envíos de 22,4 millones de vacunas de AstraZeneca, cuyo principio activo se produce en Buenos Aires y debía envasarse en México.
En el ámbito deportivo,Seiko Hashimoto, presidenta del Comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 admitió a la AFP que el gran evento, previsto en julio, corre el riesgo de celebrarse sin espectadores.
Podría haber una “situación en la que no podamos permitir ningún espectador”, reconoció Hashimoto, agregando que los Juegos solo serán un éxito si los organizadores protegen “por completo” a los atletas y a los ciudadanos japoneses.
mayo 01/2021 (AFP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
“Amo vivir, pero quiero morir”, afirma Cecilia Heyder, una enferma terminal que lidera la discusión sobre el establecimiento de una ley de Eutanasia en Chile que le permita morir de forma digna, en su última gran batalla.
A sus 54 años, y una vida de activismo social enfocada en causas de derechos humanos, Cecilia lucha desde hace años para que el Congreso chileno apruebe una ley que legalice la eutanasia sin imaginar que en el camino ella misma la iba a requerir tras haber sido”oficialmente desahuciada“.
“Llevo muchos años luchando por una ley de eutanasia sin saber que me iba a tocar, sin saber que la iba a pedir, porque creo en los derechos individuales y soberanos de cada persona”, dice a la AFP.
Sobre sus razones para pedir la eutanasia explica: “Cuando ves que tu vida ya no es la misma, cuando ves que tu vida se acaba y que ya no vas a poder salir a marchar, a hacer lo que más te gusta en la vida, que es encadenarte o protestar, es mejor dar un paso al costado y no seguir sufriendo”.
Heyder padece de cáncer, lupus y un trastorno sanguíneo que la obligan a cuidarse en extremo de cortarse, golpearse o caerse para evitar hemorragias internas. Aunque todavía puede ponerse en pie y caminar, de a poco y muy despacio con la ayuda de una muleta, en su torso usa varios catéteres necesarios para tomar sus tratamientos cada vez que acude al hospital.
“Tengo un cáncer, no sé si está ya en metástasis porque desde 2015 me niego a ir a un oncólogo. Tengo lupus sistémico eritematoso y hace dos años desarrollé un déficit de factor siete que me causa coagulopatías, hemorragias, mucho sangrado y mucho dolor”, explica mientras muestra una de las sondas acopladas a la parte superior de su pecho.
Dos veces por semana debe someterse a transfusiones de plasma y opiáceos cada seis horas. “Eso no es vida”, dice rotundamente.
La realidad de Cecilia es la de muchos enfermos terminales en Chile, donde en el Congreso se debate un proyecto de ley sobre”Eutanasia y muerte digna”, que fue aprobado ya en la Cámara de Diputados de Chile y espera ahora su sanción en el Senado.
La iniciativa fue ingresada al Congreso en 2014 por parlamentarios de centro izquierda y establece un marco legal para que un paciente con enfermedad terminal pueda decidir cómo poner fin a su vida.
Solo podrán gozar de este derecho las personas mayores de 18 años que “presenten una enfermedad incurable, irreversible y progresiva, sin posibilidades de respuesta a los tratamientos curativos y con un pronóstico de vida limitado”, establece la normativa.
Considerado hasta hace poco como un país conservador, Chile ha ido aprobando en los últimos años varias leyes que eran resistidas por la oposición de grupos conservadores, como el divorcio, el aborto terapéutico y la unión civil entre parejas del mismo sexo.
Aunque el cuerpo de Cecilia cada día responde peor, su mente está clara y funcional.
“Es cruel, es casi una tortura estar consciente emocionalmente y psíquicamente y ver que tu cuerpo se está apagando y tú sigues, sin dolor, pero sufriendo”, alega.
Por eso apoya esta lucha como la última que dará en su vida, para su beneficio y el de otros muchos que, como ella, no quieren tener que recurrir al suicidio o la eutanasia clandestina, sino hacerlo de acuerdo a la ley y bajo supervisión médica.
“Si yo me quiero morir no es un asesinato. Es mi opción libre, soberana e individual de cerrar mi ciclo. Estoy sufriendo, es un acto piadoso, humanitario que me concedan morir”, dice, al reconocer el temor que siente de morir antes de que se apruebe la ley.
“Creo que no la voy a ver. Como estoy físicamente no creo que la pueda ver, pero creo que es inhumano el sufrimiento que me están dando y todo lo que me ha tocado hacer para exigir una muerte digna”, agrega entre suspiros.
“Yo amo vivir, disfruto la vida. Disfruto las plazas, los parques, mis hijos, pero cuando no tienes una calidad de vida, es mejor un buen morir”.
mayo 01/2021 (AFP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
La pandemia de nuevo coronavirus ha provocado al menos 3 168 333 muertos en el mundo desde que la oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en China dio cuenta de la aparición de la enfermedad en diciembre de 2019, según un balance establecido por AFP este viernes a las 10 Horas GMT a partir de fuentes oficiales.
Desde el comienzo de la epidemia más de 150 446 870 personas contrajeron la enfermedad. La gran mayoría de los enfermos se recupera, pero una parte aún mal evaluada conserva los síntomas durante semanas o, incluso, meses.
Las cifras se basan en los reportes comunicados diariamente por las autoridades sanitarias de cada país y excluyen las correcciones realizadas a posteriori por los diferentes organismos, como ocurre en Rusia, España o Reino Unido.
El jueves se registraron en el mundo 15 396 nuevas muertes y 885 915 contagios.
Los países que más fallecidos registraron según los últimos balances oficiales son India con 3 498, Brasil (3 001) y Estados Unidos (755).
La cantidad de muertos en Estados Unidos asciende a 575 194 con 32 289 257 contagios. Después de Estados Unidos, los países con más víctimas mortales son Brasil, con 401 186 muertos y 14 590 678 casos, México, con 216 447 muertos (2 340 934 casos), India, con 208 330 muertos (18 762 976 casos), y Reino Unido, con 127 502 muertos (4 414 242 casos).
Entre los países más golpeados, Hungría registra la mayor tasa de mortalidad, con 283 decesos por cada 100 000 habitantes, seguido de República Checa (273), Bosnia (259), Montenegro (238) y Bulgaria (234).
El viernes a las 10 Horas GMT y desde el comienzo de la epidemia, Europa sumaba 1 066 253 fallecidos (50 276 996 contagios), América Latina y el Caribe 915 182 (28 689 948), Estados Unidos y Canadá 599 359 (33 497 233), Asia 334 959 (25 617 140), Medio Oriente 130 006 (7 770 907), África 121 529 (4 551 468) y Oceanía 1 045 (43 182).
Desde el comienzo de la pandemia la cantidad de pruebas efectuadas aumentó considerablemente y las técnicas de rastreo mejoraron, lo que provocó un alza en los contagios declarados.
Sin embargo, la cantidad de casos diagnosticados solo refleja una parte de la totalidad de contagios y los casos menos graves o asintomáticos siguen sin ser detectados.
Este balance fue realizado utilizando datos de las autoridades nacionales recopilados por las oficinas de AFP y con informaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Debido a correcciones de las autoridades o la publicación tardía de los datos, el aumento de las cifras publicadas en 24 horas puede no encajar exactamente con los números del día anterior.
mayo 01/2021 (AFP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Pfizer-BioNTech ya ha solicitado a la agencia estadounidense del medicamento autorización para usar su vacuna en niños de 12 a 15 años. La vacunación de niños y adolescentes contra la COVID-19 les protegería a ellos de un riesgo pequeño pero cierto, y también a sus abuelos y a otras personas vulnerables de su entorno. Además, contribuiría a una escuela más segura.
La intensa investigación ha permitido contar con varias vacunas de la COVID-19 solo un año después de la declaración de la pandemia. Estas vacunas han mostrado un alto grado de eficacia y un perfil de seguridad favorable en los estudios, que han permitido su autorización en la Unión Europea.
Con el uso extenso de las vacunas disponibles se han puesto en marcha los programas de farmacovigilancia, los que tienen el objetivo de detectar posibles efectos adversos no observados en los ensayos clínicos y que, debido a su baja frecuencia, solo se ponen de manifiesto con el uso de las vacunas en grandes poblaciones. Actualmente están bajo investigación algunos eventos de tipo tromboembólico observados tras la administración de vacunas basadas en vectores virales. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha advertido, tras las primeras investigaciones, que el balance riesgo/beneficio de estas vacunas sigue siendo favorable y no ha establecido limitaciones de uso.
La COVID -19 afecta de forma especial a las personas mayores. A partir de los 60 años el riesgo se incrementa, y más según se eleva la edad. Las vacunas disponibles han permitido abordar la prioridad marcada para la primera fase, la de disminuir la incidencia de enfermedad grave y muertes entre los más vulnerables, los mayores. Al comienzo del segundo trimestre de 2021 ya es posible observar los primeros efectos positivos de la vacunación entre los residentes de edad avanzada en instituciones dedicadas a su cuidado.
La investigación se está desarrollando de forma escalonada: en primer lugar, los adolescentes, después los niños y niñas de 5 a 11 años y, finalmente, los menores de esta edad
La mayor disponibilidad de vacunas a partir de este segundo trimestre del año permitirá dar un importante impulso a la vacunación.
Las vacunas disponibles están autorizadas en personas a partir de 16 años (o 18, según el tipo de vacuna). Ahora es el momento de dar un paso adelante y volver la mirada a la población infantil, a los niños y adolescentes por debajo de esas edades.
La investigación de las vacunas de la COVID-19 en niños y adolescentes lleva ya unos meses en marcha. Por exigencia explícita de la EMA, las empresas farmacéuticas implicadas en el desarrollo de vacunas de la COVID-19 con interés en ser evaluadas en la Unión Europea debían contemplar planes de investigación específicos para la población pediátrica. Esta se está desarrollando de forma escalonada, en primer lugar, los adolescentes de 12 a 16 (o 17) años de edad, después los niños y niñas de 5 a 11 años y, finalmente, los menores de esta edad.
Ensayos ya en marcha
Abordar primero el grupo de 12 a 16 años obedece a razones epidemiológicas y a otras de naturaleza operativa. En esta franja de edad, son los adolescentes los que han sufrido la mayor incidencia de la enfermedad y de sus formas graves. En este grupo de población, por sus características fisiológicas, es esperable que el uso de las vacunas conocidas siga un patrón de eficacia y seguridad similar al observado en los adultos sin necesidad de probar cambios de dosis y pautas de las vacunas.
Los resultados de los ensayos en menores son sólidos, pues todos los casos de infección han ocurrido en el grupo del placebo
Prácticamente todas las vacunas conocidas, incluso las que están pendientes de evaluación final y eventual aprobación en la Unión Europea, tienen en marcha estudios en niños y adolescentes. Es más, una de ellas, la vacuna Comirnaty, la más utilizada hasta ahora en España, ya ha anunciado, si bien solo de forma preliminar a través de una nota de prensa, resultados que, como se esperaba, son muy esperanzadores.
Según esta notificación preliminar de resultados, se ha probado la vacuna Comirnaty (Pfizer & BioNTech) en un grupo de 2 260 adolescentes de 12 a 15 años. De estos, la mitad han recibido la vacuna y la otra mitad solo un placebo, una sustancia inactiva, aunque con la misma apariencia y del mismo modo que la vacuna, y, además, el procedimiento ha sido aleatorio y ciego para participantes e investigadores, para garantizar que los sesgos particulares no interfieran en la interpretación de los resultados.
Los adolescentes participan en la discusión
Los resultados son, hasta ahora, sólidos, pues todos los casos de infección han ocurrido en el grupo del placebo, lo que arrojaría una cifra provisional de eficacia vacunal del 100 %. También se ha comprobado un perfil de reactogenicidad, las reacciones vacunales como el dolor en el lugar de la inyección, el malestar general, la fiebre, y otras, y seguridad similar a la población de mayor edad ya estudiada, es decir favorable.
Según han anunciado los propios promotores de la vacuna Comirnaty, han remitido una solicitud de autorización a la agencia reguladora de medicamentos estadounidense, y en breve proyectan hacerlo también ante la EMA.
La vacunación de niños y adolescentes tiene requisitos extra de seguridad y respeto a las exigencias éticas, sociales y jurídicas
La investigación en niños y adolescentes tiene ciertas particularidades en comparación con los adultos, sobre todo, requisitos extra de seguridad y respeto a las exigencias éticas, sociales y jurídicas de protección a los derechos de la infancia. Los padres o tutores legales han de otorgar el consentimiento después ser informados con detalle de los pormenores del estudio, de sus ventajas e inconvenientes. También los adolescentes deben ser informados y participar en la discusión con su familia y el equipo de investigación, adaptando la información a su nivel de comprensión.
Por qué es importante vacunarlos
La posible vacunación de niños y adolescentes, en el supuesto que se comprobara su eficacia y elevada seguridad, podría tener un impacto positivo en la evolución de la pandemia, por varias razones. En primer lugar, permitiría evitar la mayoría de los casos de enfermedad grave y muerte por la COVID-19 en niños. Estos casos son, afortunadamente, muy raros, pero tratar de evitarlos sin duda vale la pena.
En segundo lugar, contribuiría a reducir la incidencia de la infección en la comunidad, lo que, a su vez, reduciría la transmisión y riesgo de exposición al virus SARS-CoV-2 en el conjunto de la población. Aunque aún es pronto para afirmarlo con rotundidad, todo indica que las personas vacunadas no transmiten la infección a los demás con facilidad o lo hacen con menor frecuencia y menor carga viral. Probablemente no sea posible erradicar el virus, pero sí controlar su difusión en la comunidad, para lo cual el porcentaje de población no inmunizada debe reducirse al mínimo.
Con la vacunación de niños y adolescentes se lograría, por tanto, un doble objetivo: la protección de ellos mismos frente a un riesgo pequeño, pero cierto, más de un centenar de niños han necesitado ingreso en una unidad de cuidados intensivos, y un 8 % de ellos han fallecido por esta infección, y la protección añadida de otras personas vulnerables de su entorno social, entre ellos sus abuelos, abuelas y otros familiares.
Este componente solidario de las vacunas es también patente con otras vacunas infantiles tradicionales, como la de la rubeola, que persigue evitar los casos graves de afectación fetal en caso de infección de una mujer embarazada, la del neumococo en niños pequeños y en personas de edad avanzada, o también la de los meningococos ACWY en adolescentes, que en ambos casos añaden beneficios al conjunto de la población a los de su propia protección.
Evitar cierres escolares y proteger a los mayores
Finalmente, la tercera razón es que permitiría abordar la apertura de la actividad escolar con mayor seguridad. Evitar cierres escolares, y, en general, las interrupciones de la actividad educativa presencial, es una prioridad. Los cierres de los centros educativos tienen efectos importantes en el desarrollo infantil, efectos difícilmente medibles, pero con el potencial de limitar el crecimiento personal y las expectativas de desarrollo integral de los niños y adolescentes. Además, comprometen la atención a las necesidades especiales de determinados grupos de niños y ahondan la desigualdad y la discriminación de los de familias menos favorecidas.
Los padres y madres, las familias, los propios niños y adolescentes deben y pueden estar seguros de que la vacunación de la COVID-19, una vez que se disponga de vacunas autorizadas para su eso en esta franja de edad, será muy segura y efectiva para ellos mismos, y que contribuirá a frenar los trágicos efectos de la pandemia en el conjunto de la población, explica Ángel Hernández Merino es pediatra de Atención Primaria, Madrid. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). Vocal del Comité Asesor de Vacunas de la AEP.
El primer envío de ayuda médica estadounidense llegó el viernes a India, que se enfrenta a un aumento exponencial de casos de la COVID-19, mientras se esperan más suministros de numerosos países en los próximos días.
Un avión de transporte militar Super Galaxy con más de 400 botellas de oxígeno, otros equipos médicos y casi un millón de test rápidos de coronavirus aterrizó en el aeropuerto internacional de Nueva Delhi, la capital india, que lucha contra una crisis sanitaria sin precedentes.
El viernes India informó de un nuevo récord mundial de 385 000 nuevas infecciones en las últimas 24 horas y de casi 3 500 muertes.
Varios países pusieron en marcha una importante operación de ayuda internacional y prometieron asistencia.
La entrega de Estados Unidos, que llegó desde la base militar de Travis en California, se produce tras las conversaciones mantenidas esta semana entre el presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro indio Narendra Modi.
“Estados Unidos está entregando un cargamento por valor de más de 100 millones de dólares para proporcionar ayuda urgente en los próximos días a nuestros socios en India”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.
Los funcionarios estadounidenses dijeron que los vuelos especiales, que también llevarán equipos donados por empresas y particulares, continuarán la próxima semana.
Japón anunció que también contribuiría al esfuerzo internacional para ayudar a India y planea enviar 300 concentradores de oxígeno y 300 respiradores.
“Japón está junto a India, nuestro amigo y socio, en sus esfuerzos por combatir la pandemia de la COVID-19 mediante esta ayuda de emergencia adicional”, dijo el ministerio de Relaciones Exteriores de Japón en un comunicado.
Más de 40 países se comprometieron a enviar ayuda médica, incluyendo oxígeno, dijo a la prensa el ministro de Relaciones Exteriores indio, Harsh Vardhan Shringla.
En total, las promesas de ayuda incluyen casi 550 instalaciones de producción de oxígeno, más de 4 000 concentradores de oxígeno, 10 000 botellas de oxígeno y 17 camiones cisterna criogénicos.
También se han enviado cientos de miles de dosis de vacunas, así como componentes esenciales para la producción de vacunas y medicamentos, añadió el ministro. “Se trata de una situación sin precedentes”, dijo Shringla.
El portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores Wang Wenbin indicó que “desde abril China exportó a India más de 26 000 respiradores y concentradores de oxígeno, más de 15 000 equipos de monitoreo médicos y cerca de 3 800 toneladas de material médico y medicamentos”.
India registró unos 18,5 millones de casos de la COVID-19 desde el inicio de la pandemia, incluidos más de seis millones solo en abril.
Más de 200 000 personas murieron, pero muchos expertos creen que la cifra real es mucho mayor.
En muchas zonas fuera de Nueva Delhi y Maharashtra, muy afectadas por la epidemia, los hospitales se están quedando sin camas, sin oxígeno y sin medicamentos, lo que obliga a las familias de los enfermos a intentar conseguirlos por cualquier medio para salvar a sus allegados.
Muchos crematorios se enfrentan a la escasez de madera debido al extraordinario número de muertos, ya que cada pira requiere entre 300 y 400 kilos de madera.
El gobierno indio abre el sábado la campaña de vacunación a todos los adultos mayores de 18 años, unos 600 millones de personas.
Pero varios estados han advertido que no tienen suficientes existencias y que el despliegue está amenazado por las disputas administrativas, la confusión sobre los precios y los problemas técnicos en la plataforma digital de vacunación del gobierno.
El centro financiero de Bombay, en el estado de Maharashtra, una de las ciudades más afectadas por la nueva ola de la epidemia, anunció que se veía obligada a suspender la campaña de vacunación desde el viernes hasta el domingo “debido a la falta de disponibilidad de existencias de vacunas”.
Hasta ahora, el personal sanitario y los trabajadores de “primera línea”, los adultos mayores de 45 años y las personas con comorbilidades pudieron beneficiarse de una de las dos vacunas de la campaña, la Covishield de AstraZeneca o la Covaxin de Bharat Biotech.
En total se administraron unos 150 millones de vacunas, es decir solo al 11,5 % de los 1 300 millones de habitantes de India, y 25 millones de ellos recibieron dos inyecciones.
mayo 01/2021 (AFP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Un número muy pequeño de pacientes de COVID-19, en su mayoría de edad avanzada o salud frágil, están siendo hospitalizados y mueren incluso tras recibir una primera dosis de las vacunas de Pfizer o AstraZeneca, pero esto no significa que las inyecciones no estén funcionando, dijeron investigadores del Reino Unido.
Al presentar datos de la aplicación de la vacuna en el mundo real sobre un subconjunto de pacientes hospitalizados con la COVID-19 en Reino Unido, los investigadores dijeron que los hallazgos mostraban algún nivel de “fallo de la vacuna”: casos en los que las personas vacunadas aún se infectan y enferman, pero que esto no fue una sorpresa.
“Ocurre principalmente en el grupo que tiene mayor riesgo de enfermedad grave, que son los ancianos. Estas personas son muy frágiles”, dijo Calum Semple, profesor de salud infantil y medicina de brotes de la Universidad de Liverpool, que codirigió la investigación.
“No estamos diciendo que la vacuna no funcione”, sostuvo en una conferencia. “De hecho, es una buena prueba de que funciona en el mundo real. Pero también muestra que la vacuna no es perfecta”.
Los datos, publicados en un avance el viernes sin haber sido revisados por pares, mostraron que de algo más de 52 000 pacientes hospitalizados con la COVID-19 en el estudio, 526 habían sido vacunados con una primera dosis de AstraZeneca o Pfizer al menos tres semanas antes. De ellos, 113 murieron.
La gran mayoría de los casos y muertes por la COVID-19 posteriores a la vacunación se produjeron entre personas ancianas vulnerables, dijeron los investigadores.
Se ha demostrado en ensayos clínicos que la vacuna para la COVID-19 de AstraZeneca tiene una eficacia del 76 % contra la enfermedad grave, mientras que los ensayos de la inyección de Pfizer detectaron una eficacia superior al 90 %.
Utilizando primero las vacunas Pfizer y luego también la de AstraZeneca, Reino Unido tiene uno de los lanzamientos de vacunas de la COVID-19 más rápidos del mundo, con más de 33,8 millones de primeras dosis administradas hasta ahora y dos inyecciones en una cuarta parte de los adultos.
A principios de este mes, Public Health England dijo que el lanzamiento había evitado más de 10 000 muertes de personas de 60 años o más hasta finales de marzo.
Peter English, especialista en control de enfermedades transmisibles, dijo que los hallazgos publicados recientemente confirmaron “que la vacuna no es 100 % efectiva” y están en consonancia con otros datos que muestran el impacto positivo general del programa de vacunación de Reino Unido.
mayo 01/2021 (Reuters) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
La pandemia de la COVID-19 se aceleró en la India, con un nuevo récord diario de muertos que hace que el país supere los 200 000 decesos, y en América Latina, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó de la situación crítica de algunos países y pidió más vacunas para la región.
“Nuestra región aún se encuentra bajo las garras de esta pandemia”, advirtió Carissa Etienne, directora de la OPS, la oficina para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
América Latina y el Caribe ya contabiliza más de 909 000 fallecidos, según los últimos datos recopilados por AFP.
“No solo no se ha terminado, se está acelerando”, agregó la responsable, resaltando que en varios países sudamericanos los primeros cuatro meses del año fueron peores que el 2020.
India, el cuarto país del mundo con mayor número de muertos en términos globales, por detrás de Estados Unidos, Brasil y México, registró un total de 204 832 muertes por el coronavirus, de las cuales 3 645 en 24 horas.
Pero muchos expertos estiman que el número real es mucho mayor.
El gigante de 1 300 millones de habitantes está batiendo récords de infecciones, con casi 380 000 nuevos casos en 24 horas. Solo en abril, India notificó más de seis millones de nuevos casos, un tercio del total desde el inicio de la pandemia, atribuidos en parte a la nueva variante detectada en el país.
Los hospitales, desbordados, se están quedando sin camas, sin medicamentos y sin oxígeno, mientras que la ayuda internacional prometida comenzó a llegar.
El jueves aterrizó en Nueva Delhi el primer avión militar estadounidense, con material sanitario que forma parte de un paquete de ayuda total de más de 100 millones de dólares.
En Europa, donde el miércoles se superó el umbral de los 50 millones de contagios, la pandemia parece ralentizarse y la mayoría de países están suavizando sus restricciones. El número diario de nuevos casos lleva dos semanas descendiendo.
El Viejo Continente suma más de un millón de muertes por el virus, del total de 3,15 millones de fallecidos registrados en el mundo, según datos de AFP.
Holanda reabrió sus terrazas el miércoles y levantó el toque de queda, cuya introducción en enero provocó los peores disturbios del país en décadas.
En el Reino Unido, el país más afectado del continente, solo se registra una media de 2 300 nuevos casos al día.
Francia, el país europeo más afectado en número de infecciones (5 565 852 casos), está registrando un tímido descenso de los contagios y estudia una apertura escalonada en mayo y junio, que el presidente Emmanuel Macron detallará próximamente.
La OPS subrayó que el “acceso rápido y equitativo a las vacunas” es esencial para dejar atrás la pandemia e instó “a los países con dosis adicionales a que consideren donar una porción significativa a las Américas, donde estas dosis que salvan vidas se necesitan desesperadamente”, en palabras de Etienne.
El laboratorio estadounidense Moderna anunció recientemente que quiere producir 3 000 millones de dosis para 2022 de su vacuna basada en la tecnología del ARN mensajero y espera suministrar entre 800 y 1.000 millones de dosis este año.
“Vemos que el virus muta, vemos que surgen nuevas variantes. (…) Tenemos que adelantarnos para estar preparados si necesitamos una tercera dosis de refuerzo”, dijo el director de Moderna en Europa, Dan Staner.
Los fabricantes están trabajando en nuevas versiones de sus vacunas, adaptadas a las variantes. Ugur Sahin, director del laboratorio alemán BioNTech, asociado a la estadounidense Pfizer, se mostró “confiado” en la eficacia de su vacuna, que también utiliza ARN mensajero, contra la variante india.
BioNTech está a punto de presentar una solicitud en la Unión Europea para la aprobación de su vacuna en niños de 12 a 15 años, lo que haría posible su aprobación en junio.
El pasado fin de semana se superó la cifra de 1 000 millones de dosis de vacuna COVID-19 administradas en 207 países o territorios, según un recuento de AFP.
En Estados Unidos, donde el virus se ha cobrado más de 574 000 vidas, el presidente Joe Biden calificó el plan de vacunación como “uno de los mayores éxitos logísticos” de la historia del país.
“Más de la mitad de los adultos han recibido al menos una inyección” y “las muertes de personas mayores han descendido un 80 % desde enero”, subrayó.
En Colombia decenas de miles de personas protestaron, desafiando las restricciones, contra un proyecto de reforma tributaria, en un momento en que el país registra altísimas cifras de víctimas del coronavirus, con un récord de 490 decesos el miércoles.
Uruguay recibió el miércoles 50 000 dosis de vacunas donadas por el laboratorio chino Sinovac Biotech para inmunizar a jugadores, entrenadores y árbitros de cara a la Copa América (13 de junio-10 de julio)
Por último, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, canceló por la pandemia su visita a Venezuela, donde tenía previsto presidir la beatificación del “médico de los pobres”, José Gregorio Hernández, informó la Santa Sede.
abril 29/2021 (AFP) – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Investigadores brasileños determinan que esta molécula está vinculada con la resistencia al tratamiento quimioterapéutico y con el desarrollo de metástasis.
La presencia abundante de una proteína conocida con el nombre de tirosina fosfatasa de bajo peso molecular (LMWPTP) en células tumorales viene siendo apuntada como un indicador de agresividad y de potencial metastásico.
Es sabido que, en condiciones normales, la LMWPTP cumple importantes funciones en las células, al participar tanto en el proceso de proliferación como en la regulación de los sistemas intracelulares. En tanto, su acción procancerígena aún está develándose.
En Brasil, un grupo de investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp), ligado al Laboratorio de Bioensayos in vitro y Transducción de Señales, liderado por la profesora Carmen Veríssima Ferreira Halder, estudia la posibilidad de inhibir esa fosfatasa y, de este modo, crear nuevas posibilidades de monitoreo y tratamiento del cáncer y otras afecciones.
“Creemos que la inhibición de esta enzima puede favorecer el tratamiento de diferentes enfermedades. En nuestro caso, el foco recae sobre el cáncer, pero hay estudios que muestran que la misma también está vinculada a enfermedades autoinmunes y con la diabetes, entre otras dolencias”, revela la profesora, quien coordinó el Proyecto Temático intitulado “La proteína tirosina fosfatasa de bajo peso molecular en el cáncer de colon rectal: del banco del laboratorio a la generación de un producto”, apoyado por la Fundación de Apoyo a la Investigación Científica del Estado de São Paulo – FAPESP y concluido en junio del año pasado.
Según la científica, la fosfatasa termina por favorecer la acción de proteínas intratumorales que ayudan al tumor a dividirse, a migrar y a establecer metástasis. “Por eso decimos que es un hub, es decir, un nodo que controla diversos procesos, que, en conjunto, hacen que la célula tumoral sea resistente al tratamiento y posea la capacidad de migrar para establecer metástasis.”
El grupo publicó recientemente un artículo de revisión sobre el tema en la revista Cellular and Molecular Life Sciences, en el cual se compila la contribución de los 14 años de estudios de la acción de la LMWPTP sobre el cáncer. “Nuestro grupo fue uno de los primeros que demostró que esa enzima aportaba a la resistencia de las células leucémicas contra los fármacos quimioterapéuticos. Observamos también que, cuanto más grave es la fase del tumor, mayor es la cantidad presente de la enzima. Con base en estos descubrimientos, trabajos desarrollados junto al grupo del profesor Maikel Peppelenbosch, del Erasmus Medical Center, con sede en la Universidad de Rotérdam (en los Países Bajos), hicieron posible la validación de la relevancia de la LMWPTP en otros tumores, tales como los de próstata, los colorrectales y los de estómago. En ellos descubrimos que, aparte de la menor respuesta a los fármacos quimioterapéuticos, la LMWPTP también está asociada a una mayor capacidad de metástasis.”
El potencial farmacológico
En el artículo de revisión, cuya primera autora es Alessandra Valéria de Sousa Faria, el grupo también efectúa una compilación de las sustancias ya disponibles para inhibir la acción de la LMWPTP, y apunta su potencial farmacológico. Ferreira Halder estima que, por ahora, no es posible hablar de tratamientos con base en la inhibición de la LMWPTP, pero esta estrategia ya puede aplicarse con otros fines.
“Nuestro objetivo consiste inicialmente en emplear esta enzima como un biomarcador, pensando en el monitoreo del tratamiento, y también para clasificar a los pacientes con relación a la gravedad de la enfermedad. Estimo que esto es posible en un lapso de tiempo relativamente corto. En cuanto al tratamiento, dependemos aún de varias etapas. El profesor Nunzio Bottini, de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), depositó una patente de una sustancia inhibidora bastante completa, en el marco de un trabajo que comprendió una evaluación del potencial de uso de esos inhibidores en forma oral. A decir verdad, su grupo sintetizó una serie de inhibidores, pero publicó al respecto de uno solamente. Puede ser incluso que tengamos una sorpresa y que se desarrolle un fármaco más rápidamente, a lo mejor”, sugiere Ferreira Halder.
Según la investigadora, los grandes retos para el desarrollo de fármacos inhibidores de esta enzima residen en la especificidad (es decir, en la creación de un fármaco que actúe específicamente sobre la LMWPTP, que forma parte de una familia de alrededor de 100 fosfatasas muy parecidas), y en la estabilidad, a los efectos de que los inhibidores se mantengan activos en el medio corporal. “Antes de que el grupo de Bottini desarrollase su patente, todos los inhibidores creados actuaban en diversas enzimas de esa familia.”
Entre las sustancias mencionadas en el trabajo de revisión, existen algunas que se desarrollaron con otras finalidades, pero que también poseen efecto inhibidor de la LMWPTP, y pueden tener potencial farmacológico en el tratamiento del cáncer, aclara De Souza Faria. La investigadora defendió recientemente su tesis doctoral con un trabajo sobre la influencia de la enzima LMWPTP en las plaquetas, células importantes en el proceso de coagulación.
Las plaquetas
De Souza Faria empezó investigando el papel de la LMWPTP en los tumores colorrectales y la reacción de las plaquetas en ese microambiente. “Pero a medida que fuimos estudiando la biología de las plaquetas nos dimos cuenta de que había mucho por saberse aún al respecto de la acción de la LMWPTP en esas células.”
La primera parte del estudio consistió en verificar la acción de la LMWPTP y también la de la enzima PTP 1B en las plaquetas, tanto en lo concerniente al metabolismo como en lo atinente a la función de esas células, responsables de la coagulación sanguínea. En un segundo momento, la científica investigó la influencia de las plaquetas en la expresión de la LMWPTP en las células.
“El objetivo consistía en saber hasta qué punto las células tumorales pueden educar a las plaquetas para soportar ciertos eventos como las metástasis, por ejemplo, y, del lado opuesto, hasta dónde las plaquetas logran educar a las células tumorales para garantizar su supervivencia y su proliferación”, resume.
Según Ferreira Halder, todo indica que esta relación es una calle de doble mano. “Pero en este caso, es muy probable que las que ejercen la acción predominante sean las células tumorales, que prácticamente programan a las plaquetas para trabajar a su favor.”
Las colaboraciones
Ferreira Halder explica que la colaboración con el profesor Maikel Peppelenbosch viene desde el año 2004, pero solamente en 2016 se puso en marcha el Proyecto Temático que culminó en junio de 2020. Y remarca que los experimentos realizados por las científicas Emanuella Maria Barreto Fonseca y Cláudia de Lourdes Soraggi en el laboratorio de Peppelenbosch fueron cruciales para fundamentar las hipótesis iniciales del proyecto. Barreto Fonseca fue becaria posdoctoral de la FAPESP y Soraggi participó en una Capacitación Técnica Internacional a través de la Vicerrectoría Ejecutiva de Relaciones Internacionales de la Unicamp.
“En el marco del Proyecto Temático, logramos abordar diferentes ángulos de la acción de esa fosfatasa y validar la hipótesis referente a su papel en otros tumores además de la leucemia mieloide crónica. Pretendíamos demostrar el mecanismo mediante el cual actúa la enzima, y actualmente contamos con mucha información sobre su acción dentro y fuera de los tumores, pues exploramos para saber si la LMWPTP también ejercería una influencia fuera de las células cancerígenas, en el microambiente tumoral.”
Con esta intención, el grupo se enfocó también durante el proyecto en las vesículas extracelulares (estructuras sumamente pequeñas que median la comunicación entre las células), en un estudio a cargo de Stefano Piatto Clerici, con beca de la FAPESP, en el cual se constató que la LMWPTP también regula esas estructuras; en las plaquetas, con el trabajo de De Souza Faria, también con el aporte de una beca de la FAPESP, y en la vía de señalización del TGF-beta, una proteína que controla funciones tales como la proliferación y la diferenciación celular, en el marco de un trabajo de Helon Guimarães Cordeiro.
Según la profesora, de este modo, la red de colaboradores se amplió y el equipo sumó a una experta en el estudio de la biología plaquetaria (Sheila Siqueira Andrade, de PlateInnove Biotech), y a una hematóloga y a una oncóloga del Erasmus Medical Center, de la Universidad de Róterdam (respectivamente Moniek Maat y Gwenny Fuhler).
Ferreira Halder afirma que el Proyecto Temático generó 15 publicaciones (ocho artículos publicados, dos capítulos de libros y cinco artículos en fase de revisión), aparte de permitir la apertura de distintos frentes de investigación, y que ya está concibiendo un nuevo proyecto, en la misma línea de investigación.